23 sept 2012

The book of illusions, by Paul Auster.

El libro de las ilusiones (The Book of Illusions), es una novela de Paul Auster escrita en 2002 y que llevaba tiempo con ganas de leer, azuzado por la buena prensa que tiene el autor en España (le dieron el Príncipe de Asturias un año de éstos).

A continuación voy a desbrozar el argumento cual fogoso jabalí trufero, así que niños y los que quieran leerlo, no pasen de este Rubicón. Quedan avisados.

Trata de la vida baqueteada del profesor Zimmer, que pierde a esposa e hijos en un accidente aéreo, y que tras pasar por las más diversas fases de la depresión y estribaciones de la locura, se agarra a la figura nebulosa de un actor del cine mudo de los años veinte, Hector Mann, que desaparició en extrañas circunstancias y al que se dió por muerto, para estudiar de manera obsesiva su figura y escribir un libro.

Investiga a fondo la obra de Hector, cada una de sus películas, repartidas por el mundo y olvidadas por el gran público, publicando su libro. Estando ya sumergido en otro proyecto absorbente, una nueva traducción de Memorias de ultratumba, de Chateaubriand, recibe una perturbadora carta de la supuesta mujer de Hector Mann, Frieda, pidiéndole que se reúna con ella en un perdido rancho de Nuevo México ya que Hector quiere verlo.

Conocerá efectivamente a Hector, Frieda y Claire, joven que habita con el anciano matrimonio junto con algunas otras personas - dos enanos mudos - en aquel universo cerrado al mundo exterior y guardián de un secreto, el secreto de Hector y su desaparición hace muchas décadas.  El rancho de Nuevo México, Piedra Azul, es una ilusión, una realidad creada por ellos. Y a ese mundo llegará el profesor Zimmer, que ha creado su propia burbuja, su propia ilusión para agarrrarse a la vida. Pero cuando esas dos pompas de jabón, de colores brillantes a la luz del sol, parece que van a juntarse, una estalla y muere, arrastrando a Claire, que quería fundar un mundo nuevo junto con el profesor Zimmer, destruyendo su ilusión, su burbuja.

Todos quieren, en el fondo, salir de ellas, incluido Hector, que pena por la culpa de haber jugado con la ilusión, al esperanza, teniendo que crear una ilusión para olvidar.  Las dos acepciones de ilusión.

Stefanie Claudia Müller

El artículo de Stefanie

Hay en la red un pequeño revuelo, una miasma de ciclón en un charquito, una ligera alteración en la fuerza, una perturbación en el corrá, un motinillo en la secta castuense y aneja, subvencionada y pueril, a cuenta del artículo above que firma la periodista alemana Stefanie Claudia Mülller.

Que sí detrás de todo está el imponderable Roberto Centeno, que si esta mujer no vive en España (que va a ser que sí), que si el artículo no ha aparecido en ningún gran medio alemán.  Sobre lo primero, ¿qué tendría de malo que Stefanie se hubiera basado en opiniones de otras personas, como la de Roberto Centeno o Zapatero?. Qué tendría de malo que este artículo no haya aparecido (que no lo sé) en los grandes medios (pertenecientes casi siempre por definición a la novela pastoril) alemanes y lo haya hecho en algunos cientos de blog y foros de mayor o menor influencia en Europa?.

Sobre Roberto Centeno se vierten los más diversos epítetos en decenas de blog de la fauna acomodaticia y sectaria hispana. Se dice de él que pertenece a la caverna mediática, a la extrema derecha, que es el cuarto jinete del Apocalipsis. Y es que en España, desde tiempos de Viriato, la información no se clasifica en veraz o falaz, verdad o mentira, sino buena y mala para los intereses, cosmogonías y canonjias de las diversas ganaderias que pastuences, atraviesan las castillas y territorios Collina colindantes. Una idea nueva puede hacer estallar más de un cráneo and remove el delicado, delicadísimo tráfico de influencias, favores y servilismo voluntario. La mafia, el padrino.

No en vano la mafia siliciana und calabresa nasció en tempos de espanholes en las tierras sur de Ytalia. Omertà. Familia. Tutti capo.

Pero la verdad, esa cosa que pesa tanto y a la que tanto esfuerzo se dedica para que no caiga al suelo, se derrame por las alfombras, manche con su color y olor a sangre, humanidad, semen, orines, ambiciones, emociones, pensamientos y sentimientos, siempre acaba salpicando las más alambicadas tramoyas, produciendo sustito en el pisalfombra común.

Simplemente lean el artículo above y piensen, sin que nada ni nadie les influya, sometiéndolo al dictamen de sus corazones (Buda dixit), si lo que se dice en él es verdad o mentira.

16 sept 2012

El tambor de hojalata.


El tambor de hojalata, magistral novela de Günter Grass, escritor alemán y casubio, nacido en Danzing (o Gdansk en su terminología actual polaca) en el año 27 del pasado siglo, con todo lo que eso conlleva. Es una novela cargada de simbolismo, mágica, que preserva el hilo de esperanza ante la barbarie en la que cae la civilizada Europa. Europa: cuna de las más refinadas y certeras preguntas y de las más abominables y atroces respuestas.

Oscar decide no crecer más allá de los tres años, al ver la deriva que va tomando su entorno en la Ciudad Libre de Danzing. Él es el guardián del secreto de la falda de cuatro lados de su abuela casuba, piedra angular y genius loci de Danzig: la convivencia de distintas culturas en paz: la alemana, la polaca, la casuba. Oscar es su heredero, el receptáculo de la sabiduría contenida en el arca de la alianza polimeria. Oscar aporrea su tambor como Isidro en el paso del Bruch, que se magnifican en las altas montañas de las profundas simas de la tradición y la historia de los pueblos sabios. Los pueblos que integran como la falda amplia de la abuela totémica.

 Oscar y su tambor son la reserva espiritual y moral de la Alemania que se abandona al totalitarismo y a su horror. Es conmovedor ver pasearse a sus compañeros de circo por media Europa, entre la sangre y fuego, entre el ruido y la furia, entre el choque de los poderes humanos de las élites y la necesidad telúrica de la especie por la supervivencia y la procreación. La vieja y buena Europa viaja entera con esa troupe de enanos, banderín de enganche de las antiguas naciones. No crecen, a la espera de sus naciones, que regresarán, moribundas, ensangresadas, esquizofrénicas, o no regresarán. Ellos son el hito en la historia lineal de progreso, dentro de la real evolución histórica no lineal, llena de claroscuros.

El progreso y la especie avanzan porque ellos no avanzaron.

Oscar es la esperanza y el hito al que regresará Alemania tras darse un paseo de dieciocho años por el infierno. Entonces, cuando Oscar cumple veintiún años, decide que va a crecer. Sólo el loco que ronda los cementerios lo intuye antes que nadie: !Oscar está creciendo!, !está creciendo!.

Alemania ha regresado a la Ciudad Libre de Danzing aunque Alemania abandone Danzing. Oscar se despide de su abuela casuba y se monta en el tren que le lleva hacia el Oeste.

El sacerdote Vargas Llosa, discurso del Nobel.

















15 sept 2012

La importancia de retirarse a tiempo.

Tengo un juego que practico a veces
que yo llamo «del I Ching». Consiste
en coger de un estante o de la mesa
aleatoriamente un libro, y abrirlo sin mirar,
por cualquier parte. Y ver
lo que me encuentro.
Esta noche
he agarrado la Tercera antología
poética, de Juan Ramón Jiménez,
y en la página 730 me he topado
con estos versos que transcribo:
«¡Crearme, recrearme, vaciarme, hasta
que el que se vaya muerto, de mí, un día,
a la tierra, no sea yo...!».
¡Ah, bendito seas, Juan Ramón!
¡Te puedo asegurar que no te fuiste!
El cadáver, J. R., no eras tú.


                                                                                   (El juego de los chinos, Roger Wolfe)

Puxa Asturies!

Ir a Asturias es viajar a otra época. Y no lo es porque allí no haya cosas modernas o tecnológicas, como autopistas o concejales automáticos, sino porque la distancia entre el mono superior y la naturaleza se reduce considerablemente, pudiéndose sentir esa religiosidad ascentral que sintieron los constructores de dólmenes y los pintores de las cavernas. Allí, la Prehistoria no sólo se puede ver, como en las huellas de dinosaurios en las increíbles playas como La Griega, al lado del "famoso" pueblo de Lastres y del Dr.Mateo, sino que se puede comer. Los quesos se siguen fabricando igual que entonces, almacenándose en muchos casos en cavernas naturales, como forma primordial de conservar, de alargar la vida a la leche. No es dificil imaginar al primer hombre, que, azuzado por el hambre, entre la espada y la pared, probó el primer involuntario queso en las profundidades de alguna obscura sima.  

Comer en Asturias en una auténtica fiesta. Nunca he comido mejor. Qué despliegue de prodigios se ven desfilar por las fondas, tabernas y figones de la tierra astur: fabes, potes y cachopos, todo tipo de quesos - cabrales, gamonedos y decenas más -, todo tipo de carnes y todo ello hidratado y conducido por litros y litros de sidra, el soma local, la ayahuasca astur, el cornezuelo eleusiaco de la norte tierra sin la que nada se comprende. Con los ojos acuosos por la sidra, se aparecen los dioses paganos y los semidioses prerrománicos.
Cangas de Onís es su lema: Minima urbium, maxima sedium. La mínima ciudad y la mayor de las capitales. La primera capital del Reino de Asturias, ergo, la primera capital de eso que se llama España, la católica.  Pero es que Cangas de Onís es todavía hoy el centro espiritual de Asturias: es la puerta de la ascensión a Covadonga y los Lagos, es la puerta de acceso, desde la grande montaña al mar, a través del valle del Ribadesella, de su puente romano cuelga la Cruz de la Victoria con el alfa y el omega, símbolo de Asturias. Fue la patria de Pelayo y es escenario, en la cercana Covadonga, de la batalla o escaramuza que inaguró la reconquista.

El moro Munuza llamaba a Pelayo un asno incivilizado. Parece ser que Pelayo, al igual que otros nobles astures, en un primer momento pactaron con la morería para permitirse continuar con el pastoreo de la gleba local, pero que un incidente, un lío de faldas, una coyunta de la hermana de Pelayus con el moro sublevó los ánimos del astur y se echó al monte, liándola parda. ¿Será esto verdad?. Sólo el dios Lug lo sabe.

Pero una madrugada en Cangas de Onís, un estruendo de cencerros y alaridos nos despertó, creyéndonos que la tal algarabía era obra de algún borracho, algún pastor borracho en busca de alguna vaca borracha o de algún concejal borracho. O de algo mejor y más mitológico: la santa compaña, el ratoncito pérez, la libertad real de empresa o la democracia española. Durante varias horas estuvo el ruido delirante y escurrido, vólatil y volandero, yendo de acá para allá, subiendo, bajando. Los alaridos eran propios de alguna criatura antediluviana, descartándose Fraga al estar en galaicos terruños.

Repitiose el acose al sueño en la noche siguiente, con grande misterio por nuestra parte como vuesas mercedes pueden alcanzar a entender.  Estando hasta las gónadas blandí un ovoide gallináceo para fustigar a las bellacas huestes, ya fuese hombre, animal o concejal. De repente, pasóse una tropa heterogénea de chavalería, armada con carraca y cencerro, incluida alguna moza inocente pero con gran vozarrón ululador. Ante la edad prístina de aquellas criaturas enloquecidas no quise usar mi arma de corral, ya que intuí que debía tratarse de alguna costumbre local de profunda raigambre e incluso emparejada y bendecida por la cosa eclesial.

A la mañana siguiente, y ante la exposición del caso ante la casera, esta reconoció los síntomas de la bellaquería y nos explicó que era costumbre de aquellas terras "la de castigar el fornicio de una viuda/o, el adulterio o el amancebamiento después de romperse una pareja". "Al dueño de aquel restaurante le estuvieron acosando un mes, porque se amancebó con la camarera", nos dijo. O sea, el espíritu de Pelayo. Berrinche ante el jodienda y echarse al monte.

El monasterio de Covadonga me produjo sentimientos encontrados. Todo muy bonito hoy, la Santa Cueva, la fuente de los siete caños, la Santina, la tumba de Pelayo. Pero es todo demasiado frágil y heroico, demasiado peso mitológico para una cueva, para el aliviadero fluvial de todo un sistema kárstico que se levanta como un gigante, como un todo, encima de la cueva. La cueva debe haber estado habitada desde tiempos inmemoriales, se debe haber rendido culto allí desde la misma Prehistoria. No es dificil ver en aquella cueva el Sancta Sanctorum de todo un macizo montañoso.

No subimos a los Lagos porque una niebla contumaz impedía una buena vista. Ya tenemos excusa para volver por allí...

Arenas de Cabrales, Llanes, Ribadesella, Villaviciosa...Allí fuimos a Casa Milagros a comer: menú de tres platos y postre, el primero fabes. Demoledor, no hay Titán que se coma aquello, no hay Falete que pueda con el filete. Lastres y Tazones son dos pueblos pesqueros muy bonitos, con bosques a pie de playa y con el fresco a nivel de mar. La plaza del pueblo de Tazones es la pequeña bahía de su puerto pesquero. Una auténtica joya.

El centro histórico de Avilés nos sorprendió. Muy antiguo y bien cuidado. Gijón esta dominado por la torre de su Universidad Laboral y rematado por las playas de Occidente y de San Lorenzo. Algún año iré a su Semana Negra. Es la típica ciudad del norte, limpia, ordenada y acogedora. Para un andaluz, un paraíso urbano de paz y fresco. Y verde, mucho verde. Oviedo es una ciudad señorial, no tanto como Avilés pero muy bonita también. Allí nos autoinvitamos a dos bodas en su Catedral, con la estatua de La Regenta presidiéndolo todo y queriendo meter baza, mano. Coches de época y vestidos femeninos de los años veinte le daban al ambiente un espíritu incluso anterior, del XVIII o del XIX, de indiano de posibles y de folletín sentimental.

Lugares para comer: El Abuelo (Cangas de Onís). Un diez; salí de allí conmovido por el acto litúrgico que acababa de cometer, con la sangre del dios espoleando mis arterias. Tierra Astur (en Gijón y en Avilés). Otro diez.

Pero los dioses anteriores a los Olímpicos son los Titanes, las montañas que lo dominan todo. Una belleza majestuosa y verde lo envuelve todo, lo religa. No es de extrañar el culto cuasi totémico que tienen (y tuvieron) los astures al Picu Urriellu (Naranco de Bulnes). Con esa visión, y la de las imponentes montañas abandonamos Asturias.

Con ese ánimo, y ya en las inmediaciones de las planicies castellanas, paramos en León.  Y entonces entramos en su Catedral. Otra vez estábamos ante los Titanes, la religiosidad primordial ante la Naturaleza. La belleza creada por el hombre para crear su religión, para poder seguir entre montañas.

La burbuja energética española.

13 sept 2012

Yo también quiero la independencia!

Después de la gran manifestación independentista de ayer en Barcelona, donde se renegó del Estado Español, donde se le culpó de todos los males que tiene Cataluña, he de decir que me apena enormemente no haber estado allí para apoyarlos, para pedir la independencia, no sólo de CatalunYa, sino de toda España del Estado Español.

Creo que el resto de españoles debemos agradecer la lucidez, la vanguardia intelectual que parecen tener esas heroicas huestes u hordas que piden la libertad para Catalunya, que ponen en un brete al Estado Español al pretender quitarle una de las más importante ubres o mamellas que succionar (vulgo chupar) de la ciudadanía.

Muchos, I know it, parecen querer librarse del Estado Español para arrojarse en brazos a las cadenas de otro, el catalán, que puede ser peor que el otro, aunque es dificil. Quieren un pacto fiscal!; yo también quiero un nuevo pacto fiscal con el Estado Español, oh hermanos de la tramontana!. Quiero pagar menos impuestos y que mis impuestos no vayan a subvencionar televisiones autonómicas que adoctrinan a la población, a subvencionar periódicos para que escriban en catalán!.

Yo puedo irme de España en cualquier momento, emigrar a latitudes más benignas para la persona humana, tierras más propensas para el florecimiento de la vida inteligente, con más salubridad ante plagas, virus, partidos políticos, pestes, sindicatos cuasimafiosos, Estados y castas dedicados al latrocinio al por mayor y al detalle. Y eso es lo que quieren vuesas mercedes, irse, to run away, to go away, irse, alejarse de esta madrasta mala que es el Estado Español, pasado y presente.

gràcies poble català per obrir la via cap a la llibertat volent escapar heroicament l'Estat Espanyol! Han iniciado el camino de la liberación del pueblo español del actual Estado Español!.

Váyamonos todos y quedemos sin sustento a esa langosta voraz, a esa mantis en pleno fornicio, que es la casta política y sus instituciones ad hoc. Cuando muera este estado español, podrá nacer otro, liberada España de este yugo infernal.

Visça Catalunya! Viva España!

10 sept 2012

Santísima y Pía Hermandad de la Muy Noble y Casta y Muy Parasitaria Political Class y Su Martirio Guillotino y la muy Avejentada Societá Que La Sustentaba Mal Rayo Le Partan A Esos Impíos.



Recreación anual del Santo Martirio de la Muy Santa Casta Política Por el Roar y el Roer de Los Acontecimientos Consuetudinarios.

De la Muy Leal Y Muy Noble Y Primera en el Peligro Del Paraiso Fiscal Corona Española y De Espinos:  "ha cultivado el interés por las cuestiones sociales" (De la Santísima Wé de la Corona en referencia a Su Excelentísima y Patrón de Naves, Pecios y Prohombres Su Ilustrísima Presencia Inaqui Urdangarín Poseedor de Poderes Plenipotenciarios y Hacedor de Milagros).  De Estas Santas Palabras Brotarán, como Sinaico Maná, millones de Lerdos Sustento y Alimento Vivificador de Los Pilares De la Tierra.

9 sept 2012

Spanish Transilvania: las élites extractivas.

Cómo estará la cosa, la cosa pública, para que María Dolores de Cospedal promueva la eliminación de la mitad de sus señorías diputadas en Castilla-La Mancha, quedándose la otra mitad sin sueldo (aunque pudiendo ejercer sus profesiones con el peligro que esto conlleva de adecuación, ahora a calzón quitado y a pelo, de las leyes para sus respectivos negociados y acomodos de posaderas).

Y cómo estará la cosa para que El País, baluarte durante decenios de este régimen parasitario, publique el artículo que adjunto:  Una teoría para la clase política española, por César Molinas.  Recomiendo vivamente su lectura. Se ve que las fuerzas vivas están tomando posiciones ante lo que se avecina: algunos apuestan ya por el derrumbe del régimen, pero de manera testimonial, no vaya a ser que y si sale sale.

Lo que en él se describe es una geometría certera y paronámica de la Transilvania Española, un lúgubre corral donde las élites extractivas campan a sus anchas succionando rentas a la economía real, a través de un sistema de colmillaje descentralizado y mafioso, en convivencia con la cosa privada que hincan el diente al BOE en uno de los más singulares casos de simbiosis de la fauna ibérica.

El artículo me parece un retrato fidedigno de nuestro pasado reciente, de nuestro presente y posiblemente, de nuestro futuro. Ya lo indica el artículo y lo pienso fehacientemente: la casta política antes hunden el país que desprenderse de sus privilegios. La cuestión es que no se puede distinguir entre privilegios y clase política: todo es uno, todo es una superestructura monstruosa que impregna y se distribuye como un cáncer, de forma finalmente capillar, hasta la última pedanía de este país. Toda una superestructura para chupar, absorber, succionar, la savia y el dinero, las rentas, de la ciudadanía.

Políticos que se dedican a inflar burbujas que alimentan y nutren a la propia red de extorsión, empresas privadas que implementan dichas burbujas para gloria de la casta y aledaños, practicamente un capitalismo de burdel, espadón y taberna que nada tiene que ver con la libre empresa, sino más bien con un capitalismo de estado corrupto al puro estilo Putin.

El espectáculo es grotesco, vomitivo. Sus gentes vacuas, también. Pupulan como los amigos de Donald Sutherland en La invasión de los ladrones de cuerpos. La casta les ha chupado el mojo y quizás sientan el placer del cretino ante una realidad que se acomoda a sus esquemas mentales: empresario malo, América mala, democracia, paz social. Estos faraones de la casta, en la última hora, querrán que nos enterremos con ellos, para que ningún esclavo pueda dar cuenta del horror del régimen.

La verdad de las mentiras, by Vargas Llosa.


También Daisy es un personaje deliciosamente inmaterial, una linda mariposa que revolotea, indiferente, por una vida que es para ella sólo forma, superficie, juego, diversión. Su egoísmo es tan genuino y natural como su canta de muñeca y nada tiene de extraño que sea incapaz de seguir a Gatsby en su quimérico empeño de abolir el pasado, renegando del amor que en algún momento debió sentir por su marido, Tom Buchanan. La estructura mental de Daisy está hecha para el coqueteo o el discreto adulterio, es decir, para las fantasías más o menos convencionales y rampantes, pero lo que Gatsby quiere de ella —el amor-pasión, la locura amorosa— está totalmente fuera de sus posibilidades. Por eso, al fin se resigna a quedarse con su marido, el inepto —pero también inofensivo— Tom Buchanan.


Tom debería ser algo así como el malvado de la historia, por su moral hipócrita, sus prejuicios racistas y su cinismo. Pero, gracias al generoso intermediario que nos refiere y muestra al personaje —Nick Carraway—, las negras prendas de Tom se decoloran y disuelven en simple estupidez y mediocridad. A fin de cuentas, más que odioso, el marido de Daisy nos resulta risible.   
                                          (La verdad de las mentiras. Cap. El gran Gatsby: Un castillo en el aire) 


 La verdad de las mentiras, obra de Mario Vargas Llosa, es una colección de ensayos de un conjunto de novelas que se encuentran entre lo mejor de la literatura universal. Describe Vargas Llosa la arquitectura estática y dinámica de sus andamiajes, de sus personajes, de sus conciencias, el baile de máscaras que ejecuta el narrador - pieza central de las novelas - haciendo de esta obra un manual excelente para los ingenieros literatos.   Habla con profundidad sobre la teoría de la novela en su generalidad, su función, su creación, su evolución. Es una de las mejores disecciones que he encontrado sobre la mayor parte de las novelas que osculta: Muerte en Venecia, La señora Dalloway, El Gran Gatsby, Dublineses, El lobo estepario, Manhattan Transfer, Santuario, Un mundo feliz, El extranjero, La romana, Opiniones de un payaso, Herzog...

 Es muy recomendable para los arquitectos de las letras, para los terroristas de lo políticamente correcto - que siempre coincide con el régimen en vigor -, para la elaboración de sutiles artefactos que expandan la conciencia, con el peligro que eso tiene: o se asciende hacia mayores cotas de libertad, eso tan dificil, eso que entraña tanta responsabilidad, peligro, vida, o se cae en el abismo de tener la conciencia de ser parte del emparedamiento de la estatua de sal, esa materia con la que los totalitarismos - a pecho descubierto o maquillados como vieja meretriz - construyen las calles.  

Mucha gente se mueve por ellas, pero forman parte, igualmente, del decorado planificado, de la verdad colectiva-familiar-tribal que es mentira individual.

Esto...que he tropezado y he escrito esto: cxfdrf

7 sept 2012

Escupiré sobre vuestras tumbas.

En el lugar más bucólico que se pueda imaginar, en una casita rural asturiana, en medio del paraiso verde ,regado de sidra, poblado de angelitos mofletudos, vacas que rien, montañas heroicas, pelayos ancentrales y actuales (alguna vez contaré nuestro encuentro con una costumbre atávica, origen de la reconquista, por supuesto, asunto carnal), en, digo, bla, bla, bla,  tópeme con la obra borisvianesca Escupiré sobre vuestra tumba en la pequeña biblioteca comunal del casón del buen retiro.

Esta novela, con firma de Vernon Sullivan, supuesto escritor negro useño, supuso un enorme escándalo en la sociedad usa al uso de la época. El protagonista, blanco pero negro, negro albino o no, pero blanco negro a fin de cuentas, narra las peripecias del impostor que logra escapar de la barbarie y apartheid blanco para infiltrarse, gracias al coló de su capa superficial, en la más refitolada y pastel-cream sociedad de un pequeño pueblo. Allí, gracias a su sentido del ritmo, su swing penal y su desmedido deseo de venganza, arrasa sexualmente con toda infanta blanca y físicamente con un par de hermanas, enamoradas hasta el tuétano de su blanco cuerpo y sus negros orgasmos.

Un sangre y fuego de artificio, artefacto certeramente dirigido al punto más vulnerable de la arquitectura de aquella sociedad, un virus injertado en el lugar menos protegido, un soplo en el ángulo más venerable del castillo de naipes.

La realidad superficial que es superficial hasta profundas simas. Debajo no hay casi nada. El horror vacui de la petarda aeroportuaria, el vértigo más atroz ante la espantosa nada.  Si debajo no hay nada, si todo es superficie, el negro puede llegar hasta la cocina, desgarrando el velo de hímenes y de la realidad insulsa.
El político trepa, la psicópata narcisista y demás fauna ibérica pupulan por la estrecha franja que existe entre la superficie y la pura mierda, reptando, lubricados, por los infinitos senderos de la mentira.

El zahorí que pretenda encontrar y luchar por la verdad en esa superficie de cartoné,  lo lleva crudo. La madre roca, lo auténtico, lo vivo, lo real, lo bueno, lo divino, queda a años luz de lo demoniaco, de la enorme escombrera de sepulcros blanqueados. El hilo de ariadna se rompió. Las toneladas de mentira y mierda doblegan cualquier verdad.

El impostor no hace sino recorrer los caminos, las bambalinas de la superficie de barrio bien por donde patinan los reptiles homologados. Pero a él le acaban reconociendo: al emerger, y aunque se limpie la mierda, como es uso obligatorio en el pisaverde común, es negro en la superficie blanca pastel.

Escupiré sobre vuestras tumbas es el recorrido de un impostor por una arquitectura impostada. Es la misma barbarie pero de otro coló, tiznando a su paso la arquitectura sociá.

Que viene el lobo.

"El 90% de la humanidad no sirve absolutamente para nada. Nacer, comer, cagar, joder, procrear y morir (...) Pagar letras, reírte de chistes malos y ver películas de vídeo. Hablar de cine. Hablar de mujeres. Hablar de deportes. Hablar. Bla bla bla. Hablar. Dictar leyes. Democracia. Te damos por el culo y tú nos pagas. Utilice las vías legales. Le empapelamos de pólizas la boca y le damos un paseo. Democracia, dictocracia, falacia. Hay siete días en la semana y te vamos a joder cinco. También te vamos a joder las noches porque te vamos a dejar tan hecho polvo que de lo único que te vas a acordar antes de acostarte es de poner el despertador. Para los fines de semana hemos inventado cosas que se llaman familia, hipermercado, calamares fritos, pulpo a la gallega, calcetines limpios y sexo seguro, si te lo encuentras (...) Estamos a finales del segundo milenio de la era judeocristiana y seguimos en bolas. El logro último de la humanidad será llegar a neutralizarse de tal manera que se descomponga sin la ayuda del espacio exterior (...) Mientras tanto, bueno, ya lo sabéis: nacer, comer, cagar, joder, procrear y morir. Todo esto ha sido dicho muchas veces. Solo que me apetecía volver a decirlo a mí. Y que se joda, supongo, el que lo lea".


(Roger Wolfe, Escrito con la lengua)