(periodistadigital.com)
Cada hogar español destinará este año 622 euros a las compras navideñas, lo que supone una ligera disminución (-0,1%) respecto a la campaña pasada, y gastará una media de 83 euros, el 13,3% del presupuesto familiar navideño, vía 'online', según un estudio realizado por el Centre for Retail Research para Kelkoo.
La mayor parte (56,5%) del presupuesto familiar español se destinará a la compra de regalos, con un importe estimado de 352 euros, mientras que a alimentos y bebidas corresponderá 200 euros (32,2%), 47 euros a viajes (7,5%) y 24 euros a artículos navideños de decoración (3,8%).
Según el informe, los aparatos y los dispositivos electrónicos se mantendrán como los regalos más populares, al concentrar casi un tercio del presupuesto para regalos (109 euros), seguidos de la moda (103 euros), los juguetes (67 euros) y los productos de cosmética (45 euros).
España, donde el total de las ventas navideñas descenderá hasta 31.000 millones de euros, se situará como el quinto país con mayor gasto en esta campaña, por detrás de Reino Unido, donde las familias gastarán 784 euros, Suecia (648 euros), Alemania (630 euros) y Noruega (629 euros).
Por contra, las familias holandesas son las que menos gastarán, con 448 euros por hogar, seguidas de las francesas (521 euros) y las italianas (566 euros).
SE DISPARAN UN 17,3% LAS COMPRAS 'ONLINE' EN EUROPA.
El informe pronostica que las compras navideñas 'online' se incrementarán este año un 17,3%, hasta 39.530 millones de euros en Europa.
En concreto, los hogares españoles gastarán una media de 83 euros (el 13,3% del total) de su presupuesto navideño familiar en compras 'online', una cifra que se reparte entre el 16,8% para regalos, el 21,4% en viajes navideños, el 5,8% en artículos de decoración y el 6,2% en alimentos y bebidas.
"En comparación, se espera que las ventas en establecimientos físicos tradicionales disminuyan un 1,6%, desde los 30.230 millones del año pasado a los 29.750 millones de 2011", agrega el informe.
Las compras a través de móviles impulsarán las ventas minoristas en Europa estas Navidades, al representar casi el 11% (o 4.220 millones de euros) de todas las ventas 'online', según destaca el estudio.
España e Italia serán los países donde se gaste la menor proporción de sus presupuestos navideños en compras 'online' este año --el 13,3% y el 9,5%, respectivamente--, aunque se situarán como los "mayores consumidores móviles" de Europa, con un gasto del 14,4% y del 16,4% de sus presupuestos 'online' en compras realizadas desde sus teléfonos móviles.
Mostrando entradas con la etiqueta eCommerce. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta eCommerce. Mostrar todas las entradas
16 nov 2011
13 nov 2009
El poder 0.

Existe una paradoja esencial en la actual crisis económica que azota el mundo cual bíblica langosta. Muchos señalan a los males del libre mercado, y en concreto, el movimiento especulativo de capital alrededor del mundo - la voraz langosta - como causantes del estado decrépito de la economía.
Pero las masas de dinero se concentran allá donde la rentabilidad es máxima, en empresas que cotizan en Bolsa y que suelen ser auténticos conglomerados empresariales. Y aunque existen leyes antimonopolio, éstas se muestran poco eficaces para corregir procesos o alianzas que las esquivan. Las pactos de precios están a la orden del día.
El caso de la distribución a gran escala es un caso paradigmático de una situación de oligopolio, que con apenas cinco grandes empresas, controlan todo el mercado nacional de la distribución, encontrando su poder en los abrevaderos masivos de las grandes superficies y en las condiciones leoninas que imponen a sus proveedores.
La paradoja es pues, hablar de libre mercado cuando los sectores esenciales de la economía son controlados por pocos actores que tienden al letal consenso en los asuntos esenciales del pasteleo. En esto son como los partidos políticos: a la hora de la verdad todos irán de la mano.
Al igual que la economía española se esta yendo a pique, se está yendo de bareta cual orondo monje tibio de bollos y café, por estar poco diversificada, por su alta adicción al ladrillo intravenoso e intraconcejal, la economía mundial se viene abajo por estar controlada de facto, por muy pocas empresas y actividades, situando al sistema en un punto de alta inestabilidad.
En un equilibrio tan precario, de tan pocos actores, una astracanada como la de conceder préstamos hipotecarios a desempleados en USA, no es ya el sutil aleteo de una mariposa en el Yucatán - que acaba generando un tifón en Japón - sino que es un diplodocus es una cristalería de Murano.
La globalización, de momento, no ha hecho sino extender los oligopolios nacionales a nivel mundial, llevando a todo el sistema a ese punto peligroso de inestabilidad, que a las primeras de cambio ha entrado en resonancia cual puente colgante agitado por los vientos.
Y como decía antes, en el terreno de la distribución de gran consumo es donde tiene uno de sus grandes pilares, contrafuertes, muros de descarga y apuntalamientos varios. Decía Darío Fo que cada vez que estamos comprando estamos votando, y la ciudadanía, al comprar masivamente en las grandes superficies - que son altamente eficientes y eficaces, que nos ofrecen todo tipo de comodidades, no se puede negar - están condenando a ampliar sectores de la economía a un vasallaje humillante que rinde tributo ante la privilegiada posición en el lineal.
En cada pasillo, a cada altura del lineal, yacen crucificados decenas de miles de explotaciones agrícolas, ganaderas y de servicios, que mantienen la preponderancia de una economía urbanita concentrada en núcleos que se asientan en los alrededores de una gran superficie de referencia.
En 1852 Aristide Boucicaut creó en París el primer gran supermercado, Le Bon Marché, y con ello todas las prácticas que se siguen conservando intactas en todos estos establecimientos, como es la gran capacidad de compra y negociación y su enorme influencia en la economía de un país. Es sintomático que esta irrupción de la gran superficie aconteciera pocos años después de la gran revolución, que no culminó con éxito su andadura a la democracia.
Se habla de la división de poderes y de la representación como pilares de la democracia pura, según los postulados nacidos de la Revolución Francesa y se alude a la existencia de tres poderes, al que se suma el cuarto poder de los medios de comunicación. Han corrido ríos de tinta sobre el control mutuo de los tres poderes que protegerían al ciudadano de los abusos del poder y del Estado y del papel del cuarto poder como fuerza que contribuye a mantener dicha división, con información veraz a la ciudadanía, o a ocultar la corrupción de la unión de los poderes, inventando una realidad ficticia como la que se nos representa en los telediarios.
Pero no se pueden olvidar los efectos de unos mercados de oligopolio sobre estos poderes, siendo la existencia de pocos actores económicos en los sectores clave - sólo hay que ver como se agita la clase política cuando algún mastodonte empresarial evoluciona, cambia, camina - la causa primera de la poca o nula separación de poderes y de la actitud servil de los medios de comunicación.
De hecho, gran parte de estas empresas - Telefónica, Repsol, REE, Endesa, Tabacalera.. - eran públicas, integrantes de un estado que nunca ha tenido separación efectiva de poderes, por lo que su privatización - lejos de animar a la economía - ha contribuido a la corrupción, protegiendo al estado de una posible elevación económica de la sociedad civil que rompiese el artificio en el que vivimos. Pero las empresas nacidas desde esa sociedad civil, la gran mayoría PYMES, no pueden competir con empresas surgidas del calor de la ubre estatal.
Sólo una gran cooperación entre esas PYMES podría hacer que éstas tuviesen alguna posibilidad contra estos agentes del Estado, este auténtico Poder 0 que limita gravemente, el funcionamiento normal de los otros 3+1 poderes. Sólo la coordinación entre estas pequeñas empresas, que se hallan en un momento terriblemente delicado, puede salvarlas y salvarnos de una argentinización y de décadas de mediocridad económica.
10 nov 2009
25 jun 2008
Le Bon Marché

El gobierno Zapatero ya admite que la buena marcha de la economía no es tal e incluso se ha pasado de “desaceleración económica” a “serias dificultades”. La impresión de improvisación y de falta de diagnóstico de la clase política se traduce en medidas parciales que nunca afectan a la totalidad de un sistema que encumbra a una clase política destinada a cerrar los pasos hacia esa totalidad.
Propuestas como las 65 horas semanales y el nuevo varapalo a los burócratas europeos se muestran como síntomas de una enfermedad severa en la economía y política europea dentro del contexto occidental. En esta situación de bajada de las aguas, afloran algunas falacias, ninguneadas en época de bonanzas.
No es falacia la máxima de que “el cliente siempre tiene la razón”. No es falacia que las leyes de la economía capitalista se rigen por la oferta y la demanda. Pero la cuestión esencial es saber quién es el cliente y quiénes conforman la oferta y la demanda.
En 1852 Aristide Boucicaut creó en París el primer gran supermercado, Le Bon Marché, y con ello todas las prácticas que siguen conservando intactas todos estos establecimientos. Gran poder de compra y negociación. Técnicas de marketing avanzado. Enorme poder sobre la clase política.
Ellos son los clientes, los verdaderos ciudadanos, formados por el conglomerado de millares de homo sapiens a la manera de bacterias digestivas. Estos ciudadanos habitan en una verdadera república, con la clase política del régimen – variedad evolucionada de bacteria – a su servicio. Ellos imponen la demanda. Todo orbita alrededor de ellos, ciudades e infraestructuras, leyes y homo sapiens. La ley de la evolución está con ellos. Primero el microorganismo unicelular. Después el hombre. Tras el intento fallido de la gran revolución, el gran supermercado y sus publicidades, entre ellas las falsas democracias y el papel mojado de los derechos del hombre, ahora derechos del consumidor, basados en la premisa de consumir, que eleva al hombre a la categoría de bacteria macrófaga.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
