8 ene 2012

Labyrinth, by Larry Collins

En primero de carrera un compañero me espetó un "el ejército americano ha descubierto una frecuencia que te cagas".

Después de un primer momento de perplejidad porque la frase no estaba enmarcada en un contexto adecuado, sino que fui golpeado con ella de manera abrupta, pensé que el ejército useño estaba experimentando con frecuencias ultra-rápidas..pero eso no tenía ningún sentido. Lo hacen desde tiempos inmemoriales.

Pensé después que era un cursi de tomo y lomo cosecha de algún colegio de pago y que la frecuencia en cuestión le parecía "bonita". Pero eso no tenía ningún sentido. A efectos estéticos y de moda urbana homologada, todas las frecuencias son iguales. Además, aquel no era un pijo.

Ante mi cara de pasmo, insistió en el verbo en cuestión. O sea, que con una antena apuntando a un homínido y a una frecuencia adecuada, exacta, precisa, el vientre entraba en ebullición y el bípedo implume se iba por la pata abajo.

Eso, es un escenario de combate o en una reunión de alto copete puede suponer un problema.


En tres jornadas que me atrevería a calificar de heroicas, agonales, este bípedo ha liquidado Laberinto, novela de Larry Collins, que para el que no lo conozca (yo) era parte del dúo Lapierre-Collins, con gran éxito en todo el mundo con libros como Arde París? (vete tú a saber), Mañana la libertad y otros.

Historia de espías en plena guerra fría cuyo tema central es el control de la mente usando frecuencias muy bajas. Bueno, es un control mental de pacotilla, ya que sólo se aspira a sacar de sus casillas a alguien en un momento dado inyectando vía frecuencial la consabida señal mágica que le haga perder los estribos. Aquí no se trata de invitarle con insistencia a que vaya al water closet.

 Y eso que interés puede tener?

Bueno, si el individuo es el presidente de los Estados Unidos y tiene que responder a un atentado terrorista de gran magnitud la cosa cambia...

Personajes bien perfilados en general, sobre todo el protagonista Art Bennington, y una trama bastante bien urdida, aunque algo previsible. Parece que Collins conoce los ingredientes y la cocción necesaria para un bestseller: tramas paralelas, mujeres misteriosas, sexo y violencia a partes iguales y una buena documentación de los procedimientos de los servicios secretos, la neurología y los sistemas de telecomunicaciones. Esta parte de trabajo de documentación me parece lo mejor de la novela, siendo lo demás como los adornos de un árbol de navidad.

Recomiendo el libro y le doy un 7.

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